Miércoles 15 de Marzo del 2006
Cuaresma 2006

"Dios de las víctimas de los poderosos"

A pesar del castigo ejemplar de Samaría y de las amenazas de Miqueas contra Jerusalén, más de un siglo después las cosas están tan mal como antes. Sólo del rey Josías llega a afirmar Jeremías que "practicó la Justicia y el Derecho... Juzgó la causa del pobre y del indigente... Y eso sí es conocerme! -oráculo de Yahveh-". En contraste, su hijo Yoyaquín es apostrofado así: "¡Ay del que edifica su palacio sin Justicia y sus galerías sin Derecho! De su prójimo se sirve de balde y no le paga su trabajo... Tus ojos y tu corazón no están más que para el lucro, para derramar sangre inocente, para el abuso y la opresión !". Todo ello en lugar de practicar el Derecho y la Justicia y "salvar al oprimido de la mano del opresor y no atropellar al forastero, al huérfano y a la viuda; ni hacer violencia ni derramar sangre inocente" como era el oficio regio según la Ley de Dios (22,1-3.13-19). Pues sólo "si realmente hacen Justicia y no oprimen al forastero, al huérfano y a la viuda y no vierten sangre inocente... entonces Yo me quedaré con ustedes en este lugar". Dios no está presente en ningún culto que no provenga de relaciones fraternas y promueva el Derecho y la Justicia. Tal es el mensaje reiterado de los Profetas (5,1-5.26-31; 7,1-15).