Viernes 17 de Marzo del 2006
Cuaresma 2006

"Dios defensor de toda vida amenazada"

Desde la experiencia histórica del Exodo, mantenida siempre viva por la Ley y más por la Palabra situada y concreta de los Profetas, el Pueblo de Dios supo también reflexionar más allá de ello y acercarse al misterio insondable de un Dios Creador y Providente por encima de la oscuridad y el pecado de la historia humana. Lo ve como un Dios cuyo Espíritu es capaz de poner en pie los huesos quebrantados y cuya Palabra da vida a la hierba seca del hombre y de los pueblos. Aquí confluyen sabios y profetas, orantes y poetas del Pueblo de Dios (Is 40,6-8; 55,6-11; Ez 33,10-11; 37,1-14; Sal 51,10-19; 19,8-15; 119). Este Creador que hace a la pareja humana "a su imagen y semejanza" y les pone ley de vida y amor desde el origen, es el que escucha el grito de la sangre derramada del hermano, y obliga al asesino a situarse ante Él y ante el hermano para seguir viviendo (Gn 1,26-28; 2,18-25; 4,1-16; 6,5-13; 9,5-6). Abomina la violencia y odia la iniquidad, pero tiene paciencia y misericordia
eternas; porque, en definitiva es un Dios "amigo de la vida... que ama a todos los seres y no aborrece nada de lo que ha creado" (Ex 34,6-7; Sal 103,8ss; 145,7-9; Jon 4,2; Sab 1,6-14; 11,23-12,2).