Viernes 24 de Marzo del 2006
Cuaresma 2006

"Jesús vive y muere para que el hombre tenga vida"

Que Jesús acabe siendo el Crucificado no es fruto de un error histórico o un accidente fortuito. Sus gestos y palabras, tal vez especialmente sus parábolas del Reino, fueron claramente denunciadoras del sistema injusto establecido. Las leyes,aun las más sagradas, las pone Jesús al servicio del bien de los hombres; y rechaza toda norma humana que tergiverse la Ley humanizante de Dios (Mc 2,28; 3,4; 7,1-23; 12,40). Los líderes del pueblo se han vuelto guías ciegos que le cierran los caminos de acceso al Dios bíblico, más presente que nunca en la práctica de Jesús (Mt 21,23-32; 21,33-46; 23,1-12; 23,13-32; Jn 9,1-41). Pero, sobre todo, justifica su actuación a favor de los pobres y enfermos, y su acogida de los"pecadores" y marginados, como manifestación de un Dios de misericordia, de Gracia desbordante, que se muestra así en las obras de Jesús porque es así en su intimidad de Padre suyo y de todos los hombres (Mt 5,43-48; 6,25-34; 7,7-23;9,10-13; Lc 10, 25-37; 15,1-32; 19,1-10; Jn 10,1-18; 1O,22-38; 14,1-21).