Domingo 26 de Marzo del 2006
Cuaresma 2006

Jesús desenmascara la raiz del "Antirreino"

Tal vez al fondo de todo esté la inseguridad y angustia de los hombres y su búsqueda ansiosa de seguridad a como dé lugar, que lleva a confiar en los bienes de este mundo, la Riqueza que Jesús denuncia como la alternativa mayor a Dios Padre, el Mammón idolatrado. Por eso proclamará desde el inicio que el Reino de Dios es de los pobres, que la Buena Noticia de su cercanía en gracia liberadora es primordialmente para los pobres y oprimidos (Lc 1,46-55; 4,18-19; 6,20-26; 14,15-24 y 25-33; 16,1-15 y 19-31). Y tal vez también la causa última de su muerte es su denuncia de la sed de riqueza de los dirigentes -y de todos los hombres-; especialmente su gesto profético contra la conversión de la Casa del Padre en cueva de ladrones (Mc 10,17-27; 11,15-33; 12,1-17 y 38-44; Lc 16,14 y 19-31; 23,1-2;Jn 2,13-22; 11,45-54;12,1-7; 19,12-16). Incluso a la comunidad de los seguidores les costó y cuesta siempre entender y más aún practicar y vivir ese desprendimiento de los bienes y esa puesta en común de los mismos; y muy especialmente su puesta al servicio de los pobres y pequeños. Se ha dejado para las cosas opcionales de unos grupos de cristianos "selectos"; y aún así con muchas restricciones y "prudencias".