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ARTÍCULOS DE MARANA-THÁ


VOLUNTARIADO Y NUEVAS TECNOLOGÍAS

Es frecuente encontrar reseñas en los medios de comunicación que nos informan de los cambios que las “nuevas tecnologías” producen en nuestra sociedad. Estos cambios nos hacen tomar conciencia de estar cada día más cerca de esa “aldea global”, que de forma visionaria, sugirió Mc Luhan hace ya algunos años. En nuestro tiempo, todo cambia con rapidez, cada día aparece una nueva revolución. De todas las revoluciones contemporáneas, la revolución de las comunicaciones es una pieza fundamental para comprender lo que somos hoy en día y lo que seremos en futuro.

Pero la comunicación a escala planetaria no solo genera consecuencias positivas. La ingente cantidad de información que recibimos diariamente, termina por saturarnos y alejarnos de la realidad. Pasar de tener unas cuantas personas dentro del círculo de amigos y conocidos, a tener cientos de conocidos y desconocidos martilleando nuestro teléfono, enviándonos mensajes o requiriendo nuestro tiempo, hace que nos defendamos alejándonos de los demás. Las nuevas tecnologías nos acercan o nos alejan, dependiendo del uso que se haga de ellas.

Ahora… para un grupo cristiano de voluntarios que deciden actuar sobre su entorno para mejorar la situación de otras personas, ¿Qué función pueden tener estas nuevas tecnologías? Primeramente, son útiles para comunicar la existencia del grupo. Darse a conocer genera más posibilidades de apoyo que el simple anonimato. Pero, aunque hoy en día se diga que “quien no aparezca en Internet, no existe”, hay que ser conscientes que el hecho de no ser conocidos para el mundo mediático no significa no se pueda actuar de forma positiva desde un cierto anonimato. También hay que ser conscientes que ser conocidos no es sinónimo de éxito en los objetivos o patente de buen hacer.

Además de darse a conocer, otra función que pueden abordar estas nuevas tecnologías es informar de los objetivos y actividades del grupo. Informar de lo que se hace y como se hace ayuda a tener conciencia de los progresos y fallos en la consecución de los objetivos planteados. Ver reflejado de forma pública los objetivos, medios y actividades propicia la sana crítica personal y colectiva.

Otra capacidad de las nuevas tecnologías es suministrar contenidos formativos. No todo es informar, también es posible formar a quien requiera el conocimiento necesario. Las nuevas tecnología permiten agregar un nivel de interacción entre la organización sus integrantes y entre la organización y los interesados. Los integrantes pueden trabajar conjuntamente aunque estén muy lejos unos de otros. Los interesados pueden intercambiar ideas y propuestas con la organización a un nivel sin precedentes.

Si nos centramos en el uso que el voluntario puede y debe hacer, de estas nuevas herramientas de comunicación, hay que incidir sobre todo en su uso responsable. No se debe contribuir a la saturación informativa ni al aislamiento individual de las personas. La comunicación debe ocupar su lugar y no convertirse en el centro de la vida de los seres humanos. Desde el punto de vista cristiano y una vez abierto el canal de comunicación entre la organización de voluntarios y el resto de la sociedad, es necesario dar testimonio implícito y explícito de lo que creemos y como intentamos hacerlo realidad día a día. Comunicar a los demás lo que hacemos por el hecho de creer, termina siendo un verdadero aporte pastoral a una sociedad falta de referencias de trascendencia.

 

Néstor Mora Núñez
Prof. del Dpto de Ingeniería de Sistemas. UCA


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