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El análisis de la situación es quizás una de las fases más importantes y en muchas ocasiones el aspecto más olvidado. Debe ser tanto interno, como del medio que rodea a la asociación. Si es desarrollado con rigor evitará realizar programas de captación que no se adapten a la realidad o que no respondan a las necesidades. Con un buen análisis de la situación se evitará:
- Planificar la captación desde un punto de partida erróneo.
- Cubrir necesidades que no son reales.
- Una percepción inadecuada de la asociación y del entorno.
- Resistencia de la organización ante la captación.
Debe realizarse sin ideas preconcebidas y “ abiertos a cualquier resultado ”, implicando al mayor número de sectores posibles: voluntarios, remunerados, directivos, coordinadores, usuarios, líderes locales, expertos...
En el análisis interno, se deben analizar los objetivos y actividades de la asociación, los programas que se están desarrollando, cual es su fin, a quien van dirigidos (se debe analizar el tipo de usuario, qué prestaciones están recibiendo, qué tipo de atención demandan, grado de satisfacción, etc.). Este paso que puede parecer superfluo e innecesario, en la práctica es esencial para disponer de un mensaje claro y común entre los voluntarios, remunerados y usuarios, de cara a transmitirlo a la comunidad.
Un aspecto fundamental, si la asociación cuenta con remunerados , es conocer su actitud ante los voluntarios y especialmente que esperan de ellos. Si los profesionales de la asociación son reticentes al voluntariado, existirán problemas al intentar incorporar a estos. Pueden existir diversos factores que condicionen su actitud, y debemos conocerlos para intentar su modificación (Johnston, 1978):
- Desconocimiento del papel que puede desempeñar el voluntariado.
- Presiones por parte de la asociación para que el programa se desarrolle rápidamente.
- Sus experiencias anteriores con los voluntarios.
- Miedo a perder su trabajo y ser sustituido por éstos.Su trabajo requiere de toda su atención y no pueden dedicarles tiempo.
- Desconocimiento sobre cómo coordinar y motivar a los voluntarios.
Esta es sólo una muestra de factores que están influyendo en el posible recelo hacia los voluntarios. Para evitarlos es fundamental mantener reuniones donde se clarifique el papel que va a desempeñar cada uno, qué tipo de tareas pueden desarrollar y cuáles no y sobre todo indicarles que contaran con todo el apoyo necesario. Una técnica que puede utilizarse es mantener reuniones con los remunerados de la organización y tratar de analizar cuales son las ventajas e inconvenientes de la incorporación de voluntarios, para posteriormente analizar cuales son las tareas que pueden desempeñar.
En cuanto a los voluntarios, deberemos conocer el número de los que disponemos en la actualidad, el tiempo que dedican, el promedio de edad, y con gran detalle una descripción de las tareas y funciones que realizan. Es importante conocer otros aspectos que están influyendo o pueden influir en su actuación, qué tipo de formación reciben, cómo es la coordinación, de que cobertura de riesgo disponen, si conocen de un modo explícito sus derechos y deberes, etc. También tendremos que conocer qué ha motivado a los actuales miembros de la asociación (Scheitlin y Gillstrom, 1979) a pertenecer a ella, esto dará una idea muy aproximada de qué puede motivar a otros. El conocimiento de aquellos aspectos que motivan para pertenecer a una organización será fundamental para la captación de futuros miembros. Por ello, se debe prestar atención a los “beneficios” que pueden recibir: oportunidad de conocer nuevos amigos, nuevas habilidades, experiencia, sentirse útiles y necesitados, adquirir nuevos conocimientos,...
Otro aspecto importante, en el análisis interno de la asociación, es el conocimiento de los medios materiales y económicos , ya que están influyendo en las actividades e imagen y, por supuesto, influirán en la captación que se realice. Por ejemplo ¿dispondrán los voluntarios de una sala para reunirse?. Por ello, debemos analizar la situación económica de la organización, con qué fuente de financiación contamos y, sobre todo, cuáles con las previsiones de ingresos y gastos. La viabilidad de un proyecto radica fundamentalmente en el realismo de las fuentes de financiación. Es necesario, por tanto, antes de su ejecución, saber que la financiación será obtenida en la cantidad necesaria y en el momento oportuno. En cuanto a los medios materiales, debemos conocer instalaciones, locales, salas, etc., así como, el diverso material disponible para la realización de las actividades y programas. Si no se dispone del material adecuado, debemos asegurarnos que se conseguirá en un futuro próximo
Con este análisis lograremos una visión global de la organización y de los problemas a los que deberemos enfrentarnos, esto nos será imprescindible a la hora de planificar adecuadamente la captación.
El análisis externo debe ser útil para conocer el medio donde se desenvuelve la asociación. Qué piensan de la asociación, ideas equivocadas, estereotipos, otros tipos de asociaciones, que diferencia a la asociación de las demás, demandas más significativas, nivel de participación, etc.

Debemos comenzar conociendo que piensan de la asociación: si la imagen es negativa, o creen que se desarrollan actividades que no se hacen realmente, o se realizaban en el pasado, pero no en el momento actual, tenemos un primer problema a solucionar y debemos difundir las actividades actuales. Si la imagen de la organización es negativa, se deben analizar los motivos y realizar acciones tendentes a su mejora, dejando para un momento más propicio la captación, ya que en este caso será muy difícil poder lograr voluntarios. Si piensan que la organización se dedica a una actividad, que ya no realiza, o que no ha realizado nunca, se debe hacer una especial incidencia en este punto iniciando una campaña de difusión de las actividades de la organización, que al mismo tiempo pueda servir como inicio de la captación y para sensibilizar a la comunidad sobre los diferentes aspectos de nuestro trabajo.
Pero sobre todo, se debe conocer qué nos hace “ diferentes ”, que aspectos nos distinguen de otros grupos, de este modo podremos utilizar estos aspectos para marcar los elementos propios y exclusivos de nuestra organización. Este es un aspecto importante, en un contexto donde cada vez existen mas ONG y donde en ocasiones es difícil saber que diferencia a unas de otras.
Si es posible se deben analizar otros aspectos de la zona donde se encuentra la organización como:
- Medio urbano o rural.
- Qué tipo de economía existe: de subsistencia, servicios, industrial, agrícola...
- Aspectos demográficos y pirámide de edad.
- Movimiento asociativo.
- Medios de comunicación disponibles.
- Política de bienestar social.
- Centros o puntos de reunión y encuentro.
- Nivel de participación de la población.
- Grado de concienciación sobre sus problemas.
- Demandas más significativas.
- Recursos de la comunidad de los que podemos disponer
Para la realización de este análisis se pueden utilizar censos, estudios, contactos con otras asociaciones, Administraciones, y especialmente entrevistas con líderes locales, que nos transmitirán la situación global de la zona y sobre todo la vivencia de los problemas. Con este análisis conoceremos si existen factores de la comunidad que deben ser tenidos en cuenta a la hora de planificar la captación y que deben contemplarse en su diseño.
Un análisis de este tipo puede parecer excesivo, pero la experiencia demuestra que el fallo de muchos programas de captación (como de la mayoría de las programas) parte de un inadecuado análisis de la realidad.
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