MARANA-THÁ
PROGRAMACIÓN

En este epíografe se detallan los elementos de programación de un Proyecto Solidario. Se estudia la fase previa, los criterios de cooperación impresciendibles para el desarrollo del Proyecto dentro de un pais y se abordan otros aspectos importantes de la programación.

   
FASE PREVIA: PROGRAMACIÓN
 

Las intervenciones de los proyectos solidarios deben situarse en un marco general más amplio en el que puedan reforzarse maximizando su potencial transformador.

Si como definimos, el proyecto ha de ser una estrategia para dar respuestas a determinadas situaciones, evidentemente serán más eficaces si coinciden con las políticas de desarrollo que requieren los beneficiarios de los mismos. Habrá que buscar por lo tanto la convergencia entre los mismos y las estrategias de los propias zonas a las que irá dirigida la ayuda y las de las agencias internacionales.

Por eso, una fase previa de cualquier proyecto, precediendo incluso a la identificación de las distintas fases de cada acción a programar, será ver si se produce esa convergencia de intereses entre las estrategias propias del organismo cooperante y las otras dos.

Esto es fundamental para que el proyecto sea viable y se puedan captar los recursos necesarios para ponerlo en marcha, pues los donantes sólo tratarán de apoyar el proceso de desarrollo en aquellos sectores n los que éstos tengan mayores déficit o en los que dispongan de inferiores medios, teniendo en cuenta los objetivos de desarrollo propios de las zonas receptoras de las ayudas.

ara ello, el organismo cooperante o donante de la ayuda tendrá que aproximarse a esa realidad, para definir sus propias áreas de convergencia en relación con los diferentes sectores de la zona en la que quiere colaborar y cuyo desarrollo pretende apoyar. En definitiva estamos hablando de una especie de consenso o de concierto entre los distintos agentes que intervienen en el proceso, al objeto de dar una respuesta conjunta a los problemas que impiden o dificultan el desarrollo humano.

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CRITERIOS DE LA COOPERACIÓN INTERNACIONAL
 

Sectores Priorizados:

  • Educación
  • Salud
  • Buen gobierno
  • Etc

  Criterios transversales:

  • Lucha contra la pobreza
  • Género
  • Medio Ambiente
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GRAFICO DE PRIORIDADES DE DESARROLLO DEL PAIS

 

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OTROS FACTORES A CONSIDERAR
 


•  Déficit desarrollo del país

•  Experiencia anteriores de cooperación

•  Aportes de otras organizaciones cooperantes

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ESTRATEGIA - PAIS

 

Grafico de convergencia entre criterios y
prioridades del país y del organismo cooperante

 
EDUCACIÓN
 

S
A
L
U
D

 
OTROS SECTORES
PROGRAMA PROYECTO

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Los proyectos solidarios, por lo tanto, se circunscriben en la práctica a áreas concretas de actuación que se encuentran perfectamente definidas por las estrategias de las propias zonas receptoras de las ayudas y la de las entidades donantes.

Estrategias que suele estar concretadas en normas jurídicas y en documentos en los que se definen las líneas maestras y los criterios que han de inspirar las actuaciones, así como los sectores y zonas que se consideran prioritarios.

Todo ello hace necesario definir ámbitos conjuntos de actuación para racionalizar el esfuerzo y potenciar el impacto de los proyectos.

La definición de este marco de actuación, en el que posteriormente se situará cualquier proyecto, constituye el ámbito general de planificación y constituye su fase de programación previa.

 

En definitiva, nos guste o no, un proyecto no es si no la unidad operativa menor en la que se concreta finalmente una política de desarrollo o estrategia de cooperación internacional, como se puede ver en el gráfico adjunto.

En cualquier caso, la situación de partida más aceptable para el éxito de un proyecto se da cuando convergen todas las perspectivas de los actores que en él pueden intervenir, y en especial las derivadas de la planificación y las derivadas de las necesidades concretas de un grupo humano determinado. Si esa convergencia es plena existe el escenario óptimo para el inicio del proyecto.

A partir de ese momento puede surgir la duda, a efectos prácticos, de saber si el punto de partida del proyecto es la existencia de un problema o la existencia de un grupo humano que lo padece. Sobre todo para seguir dando los siguientes pasos. La respuesta a ese problema puede ser más que evidente: el origen del proyecto debe de estar precisamente en la conjunción de la existencia de un problema concreto y de unas personas determinadas que lo padecen. No puede existir una cosa sin la otra. La intersección de ambos es el punto de partida y no otro.

Eso hace que a partir del análisis de un problema que afecta a un grupo se pueda ir avanzando a lo largo del ciclo del proyecto, planteando hipótesis de trabajo, analizándolas, contrastándolas y confirmándolas o modificándolas hasta la total vertebración de la estructura del proyecto.

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